¿Qué tienen en común estos casos de uso?

Los cuatro parten del mismo patrón: un trabajo que hoy consiste en leer, teclear y cotejar, repartido entre correos, hojas de cálculo y el ERP. Cambia el documento (una orden de carga, una factura, un catálogo de proveedor, una alerta sanitaria), pero el reparto del trabajo es siempre el mismo:

  1. Datos. Lo que ya tienes en tu ERP, tu TMS, tu almacén o tu buzón.
  2. Reglas fijas. Comprueban lo que no necesita interpretación: campos obligatorios, unidades, precios y códigos.
  3. IA. Lee lo que llega sin estructura y marca lo que no está claro.
  4. Persona que decide. Revisa solo las diferencias y lo dudoso, y queda registrado quién decidió.
  5. Tu sistema. El resultado vuelve a los programas que ya usas. No cambiamos ninguno.

¿Cómo está contada cada ficha?

Todas siguen el mismo orden para que puedas compararlas: cómo se hace hoy, cómo cambia con IA paso a paso, qué necesitamos de tu lado, dónde no sirve y qué medimos. No publicamos porcentajes que no hayamos medido: las métricas de cada ficha se fijan contigo en el diagnóstico, a partir de tu cifra de partida.

¿Por cuál empiezo?

Por el que más horas os quita. Si tu proceso no aparece aquí, lo más probable es que siga el mismo patrón: un pedido que llega por correo, una incidencia de entrega o una ficha que se da de alta a mano. Lo ves por sector en Distribución y farmacia o en Logística y almacén. Con dos números aproximados (cuántas veces se repite y cuánto tarda) te preparamos un diagnóstico sin coste.

Empieza por tu cifra.

¿No tienes cifras? También vale: cuéntanos el problema.

Publicado: · Actualizado: · Por Aurelio Acero, CEO de Treelogy